Nefrectomía Laparoscópica

¿Qué es la Nefrectomía Laparoscópica?

Es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo, mediante el cual se lleva a cabo la extirpación del riñón sin necesidad de tener que realizar grandes incisiones. Pueden ser de 3 tipos:

  • Parcial: es cuando solo extirpamos una parte del riñón.
  • Simple: extirpamos el riñón entero.
  • Radical: extirpamos el riñón en su totalidad, con los ganglios linfáticos de alrededor y la glándula suprarrenal.

¿Cómo se realiza la Nefrectomia Laparoscópica?

Se lleva a cabo practicando 3-4 incisiones de 1 cm aproximadamente en la pared del abdomen. A través de esas incisiones se colocará una cánula perforada que denominamos trocar a través de la cual se introducirán, en la cavidad abdominal los distintos materiales como son las pinzas y la cámara que nos permiten realizar el procedimiento. Para conseguir espacio y poder realizar la cirugía introducimos aire mediante un sistema de presión controlada que nos permite inflar la cavidad y así poder trabajar de forma más cómoda. Una vez extirpado el riñón extraemos la pieza a través de una pequeña incisión en el abdomen.

¿Qué tipo de Anestesia se necesita para una Nefrectomía Laparoscópica?

Para realizar la técnica necesitamos una anestesia general ya que es un procedimiento de una duración aproximada entre 2-3h y que necesita un estado de relajación muscular que sólo conseguimos de esta forma.

¿Qué recomendaciones debo seguir antes de realizarme una Nefrectomía Laparoscópica?

Antes de cualquier cirugía debe llevarse a cabo una valoración por parte de anestesia donde le aconsejarán que medicación debe dejar de tomar y cual debe seguir tomando.

Estas cirugías se llevan a cabo con anestesia general por lo que necesitamos al menos 6 h de ayuno.

En el caso de tratamiento anticoagulante o que diluyan la sangre, el anestesista, hematólogo, cardiólogo y médico de cabecera; deben informar la actitud a seguir.

En el caso de fumar, debe cesar el hábito porque facilita el manejo anestésico, los pacientes fumadores tienen más complicaciones respecto a los fumadores en los procedimientos anestésicos.

Es necesario disponer en sangre en previsión por si se produjese un sangrado durante la cirugía o incluso en el postoperatorio inmediato aunque esto no es frecuente.

Es necesario rasurarse la cavidad abdominal 2 días antes de la cirugía.

¿Qué es lo normal que suceda tras una Nefrectomía Laparoscópica?

Tras la cirugía el paciente suele despertar en la recuperación de quirófano aunque en algunas casos en que han sido cirugías largas o porque el paciente presente patologías previas que necesitan un control más exhaustivo, puede ser que se necesite pasar la noche en la UVI.

Tras la cirugía el paciente se le ha colocado una sonda vesical que se retira una vez el paciente haya empezado a movilizar y se le coloca un drenaje para que recoja las secreciones que se producen tras la cirugía y retiramos en 24-48 cuando las secreciones son escasas, aunque no se suelen dejar en todos los casos.

Durante la cirugía se desplazan los intestinos para poder acceder a la cavidad renal y se introduce aire para poder aumentar el espacio y trabajar con comodidad por lo que es normal que se tarde en poder comer y beber de forma habitual. Es habitual que puedan producirse incluso vómitos pero suelen ceder con medicación y es un efecto transitorio. Por todo ello normalmente realizamos una tolerancia progresiva comenzando por líquidos hasta conseguir una tolerancia normal que suele ser en 48h.

Es normal la aparición de dolor y de hinchazón abdominal ya que aunque vaciamos el aire , puede quedar algún resto lo que hace que se distiendan las tripas y cause dolor, pero este dolor es fácilmente controlable con analgesia. Además hay que tener en cuenta que durante la cirugía hemos cortado y coagulado tejidos lo que añaden más dolor. Para ello utilizamos analgésicos según recomendaciones establecidas por la sociedades internacionales de anestesia.

¿Cuáles son las ventajas de la Nefrectomía Laparoscópica frente a la técnica tradicional?

Las ventajas principales son:

  • Incisiones de menor tamaño con menor secuelas estéticas.
  • Menos dolor y complicaciones en el post-operatorio.
  • Periodo de hospitalización más corto.
  • Recuperación más rápida.

¿Cuáles son las complicaciones de la Nefrectomia Laparoscópica?

Podemos dividirlas en dos grupos:

  • Inmediatas: son las que acontecen tras la cirugía durante prácticamente las primera semanas, siendo las más frecuentes:
    • Sangrado: el riñón recibe el 25% de la sangre que tiene el organismo para filtrarla y limpiarla de tóxicos. La sangre entra por la arteria y sale por la vena y dichos vasos son los que nosotros manipulamos para realizar el procedimiento por lo que puede llegar a producirse un sangrao. En la mayoría de los casos el sangrado se controla durante la cirugía y no hay que hacer otras medidas para controlarlo. A veces aunque es menos frecuentes requiere de algún tipo de trasfunsión y en algunos casos más raros de una revisión quirúrgica.
    • Infección de la Herida: a pesar de que la cirugía se utiliza pequeños orificios para introducir los instrumentos en el abdomen para realizar la cirugía y extraer la pieza, estas heridas pueden llegar a infectarse. Esto es más frecuente en paciente diabéticos u obesos.
    • Vómitos: se deben al introducir aire en la cavidad abdominal que moviliza los intestinos. Algunas veces se requiere de separar algunas asas de intestino que pueden quedar adheridas a la zona de la cirugía lo que favorece aún más los vómitos. Suelen ser complicaciones pasajeras que sólo requieren de medicación oral y ayuno.
  • Tardías: ocurren durante el primer año siendo la mas importante la aparición de Hernias. Al abrir la pared muscular se pueden llegar a producir debilidades en dicha pared que pueden predisponer a la aparición de hernias.

¿Cuáles son las recomendaciones al ser dado de alta tras Cirugía Robótica?

Siempre aconsejamos a los pacientes:

  • En el caso de fumar, debe cesar el hábito tabáquico ya que tumor vesical y tabaco están directamente relacionados.
  • Ingesta abundante de agua, entre 2-3 litros, salvo presentar alteraciones renales.
  • Volver a su medicación habitual.
  • Controle sus constantes como fiebre.

En el caso de toma de tratamientos para la sangre o para la coagulación debe consultarnos cuál es la actitud a seguir.

Ir arriba
ICU-Málaga.com utiliza cookies propias para obtener información estadística. Al clicar en «Acepto» aceptas su uso.    Más información
Privacidad